

No me ha gustado esta película. Ambiciosa, poética... vacía... Banderas ha tratado de ser una especie de Wong Kar Wai a la española. Y no es algo que me parezca mal. De tratar de copiar, mejor a los buenos que a los malos, aunque también de estos últimos a veces se puedan aprender cosas... También hay mucho de la Sofia Coppola de "Las Virgenes Suicidas". Pero nada, todo se queda en influencias estéticas y el resultado es pésimo.
Y la verdad es que la pelicula de Antonio Banderas tiene una factura técnica excelente, nada habitual a las típicas películas españolas. Las imágenes son poderosas y el montaje trata de realzarlas. Hay momentos que se convierten en un autentico tour de force audiovisual como toda la larga secuencia final: una explosión videoclipera de contrastes cromáticos, sonidos e imágenes de gran expresividad. Pero todo al servicio de la nada, del vacio. Y es que la historia es muy poco interesante. Unos jóvenes que no saben lo que quieren, se divierten, sufren, se problematizan, hablan en susurros, son muy profundos, muy densos, tienen problemas con sus padres, con su situación existencial. La verdad es que todo esto me importó muy poco. Los personajes me cayeron mal. No logré entrar en su royo melancólico y penoso de la vida.
No me detengo en contar nada del argumento. Hay muchos personajes y una especie de narrador super filosófico que es quien se encarga de unir con su poesia verbal los trozos. todo ocurre durante un verano. El calor, las piscinas, los amigos, el hacerse mayor, el sexo, los padres... No hay una historia en si. Se trata de comunicar emociones y sensaciones sobre las vivencias de estos personajes.
Los actores de físico no estan mal. Muy guapitos, excepto los malos que tienen pinta de idiotas y de fachas. Lo malo es cuando hablan. No se les entiende y encima hablan en susurros. Esta nueva hornada de "fantásticos" actores jovenzuelos españoles con una pobrísima dicción hace casí imposible entender una de cada tres frases. Eso si, son super fashions, desgarbados, pinta pelín rebledes, muy guays...
Me quedo con "Locos en Alabama" no era una gran película. Más simple, pero más eficaz. Con todo no descarto que en futuro podamos ver un trabajo interesante de Banderas como director, porque no le niego en absoluto su esfuerzo en tratar de hacer la mejor película posible con su El Camino de los Ingleses.
Y la verdad es que la pelicula de Antonio Banderas tiene una factura técnica excelente, nada habitual a las típicas películas españolas. Las imágenes son poderosas y el montaje trata de realzarlas. Hay momentos que se convierten en un autentico tour de force audiovisual como toda la larga secuencia final: una explosión videoclipera de contrastes cromáticos, sonidos e imágenes de gran expresividad. Pero todo al servicio de la nada, del vacio. Y es que la historia es muy poco interesante. Unos jóvenes que no saben lo que quieren, se divierten, sufren, se problematizan, hablan en susurros, son muy profundos, muy densos, tienen problemas con sus padres, con su situación existencial. La verdad es que todo esto me importó muy poco. Los personajes me cayeron mal. No logré entrar en su royo melancólico y penoso de la vida.
No me detengo en contar nada del argumento. Hay muchos personajes y una especie de narrador super filosófico que es quien se encarga de unir con su poesia verbal los trozos. todo ocurre durante un verano. El calor, las piscinas, los amigos, el hacerse mayor, el sexo, los padres... No hay una historia en si. Se trata de comunicar emociones y sensaciones sobre las vivencias de estos personajes.
Los actores de físico no estan mal. Muy guapitos, excepto los malos que tienen pinta de idiotas y de fachas. Lo malo es cuando hablan. No se les entiende y encima hablan en susurros. Esta nueva hornada de "fantásticos" actores jovenzuelos españoles con una pobrísima dicción hace casí imposible entender una de cada tres frases. Eso si, son super fashions, desgarbados, pinta pelín rebledes, muy guays...
Me quedo con "Locos en Alabama" no era una gran película. Más simple, pero más eficaz. Con todo no descarto que en futuro podamos ver un trabajo interesante de Banderas como director, porque no le niego en absoluto su esfuerzo en tratar de hacer la mejor película posible con su El Camino de los Ingleses.

























Y esa es una de las cosas que más me gustan de las películas de Alexander Payne. La trama, el guión se limita a contar una pequeña historia en la que no ocurren demasiadas cosas. El viaje de los dos amigos no es excesivamente amplio. Entre la depresión de Miles y los flirteos de su amigo, la historia va deteniéndose poco a poco. Lo mismo ocurría en A Proposito de Smit, en el que el gran viaje que pretendia hacer el Sr. Schmidt en su autocaravana por la gran historia Norteamericana, se limitiba a recorrer unos poco espacios y tampoco el trayecto moral es extraordinario. Los personajes de payne no decubren grandes verdades que hacen temblar los esquemas mentales de los personajes confiiéndoles un nueva sabiduria. Continuan siendo ellos mismos, quizá más tranquilos. Consiguen salir de la depresión o de la rutina... o simplementen aceptan vivir con ello. Por eso resultan tan humanos y tan cercanos...



