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lunes, 13 de octubre de 2008

LA LISTA NEGRA (THE DEAD POOL) 1988






La quinta entrega de las aventuras de Harry Callahan fue muy mal recibida en su año de estreno. Críticas pésimas y un fracaso comercial que se sumaba a una temporada francamanete ratonera por la que atrevesaba el cineasta Clint Eastwood. El público de los 80 no se sentía muy interesado en el cine de Eastwood ("El Cadillac Rosa", "Cazador Blanco, Corazón Negro, "Firefox"... quizá "El Principiante" tuvo algo más de fortuna comercial...) y no fue hasta "Sin Perdón" que recuperó de golpe su prestigio como realizador y actor capaz de atraer la atención de público y crítica.

"La Lista Negra" es una película desvergonzadamente divertida. En general todo lo que sucede es bastante absurdo y como queda comprimido en apenas noventa minutos de metraje, pues no aburre. Pero eso si, cualquier parecido con la película fundacional es pura coincidencia...

En el guión hay un poco de todo: matanzas de mafiosos, un jefe de policía chillón, los medios de comunicación que van a por carnaza, un director de cine y un psicópata al que no veremos la cara hasta el final. Lo de no dar información del asesino es para que pensemos que el malo puede ser cualquiera, pero al final como el psicópata resulta que es un loco del que no teníamos ni idea de quien era hasta que aparece en los últimos minutos... pues como que te da igual que sea ese u otro.

Se puede decir que el guión es bastante pésimo, basicamente son una serie de situaciones en las que Harry Callahan siempre tiene algún comentario chungo que soltar a alguien de los que le rodean y la trama va avanzando un poco a trompicones: Eastood le pone mala cara a alguien, una persecución por aquí, un tiroteo por allá. el malo de espaldas... También hay un poco de "buddy movie", ya que a Callahan le colocan a un compañero oriental, esto da pie a algun que otro chiste, a una pelea con técnicas karatekas y a poco más, porque el personaje aparece más bien poco...

Hay alguna pequeña pincelada que incrementa el interés, como es el papel de los medios, que solo se preocupan del sensacionalismo y de obtener las noticias al precio que sea.. Bueno es que el tema de la peli va por ahí. Callahan se hace famoso por meter en chirona a un importante mafioso y paralelamente hay unos gilis del mundo del cine que se han inventado un juego: hacer una lista con famosoos que ellos piensan que van a morir pronto. De la existencia de este juego se entera un psicópata, que decide acabar con los nombres de la lista de marras, entre los que se incluye el nombre de Harry.

Ya digo que como lo del psicópata importa poco, pues tenemos la relación de Harry con una periodista y alguna persecución surrealista pero muy divertida como la que tiene lugar cuando el loco intenta acabar con Harry utilizando un coche de juguete teledirigido.

Buddy Van Horn dirige la película y hace lo que puede. Tiene un cierto pulso setentero, pero ciertamente el argumento no permite mucho más. Van Horn ha sido colega de la Malpaso durante muchos años, haciendo de especilaista, director de segunda unidad, actor y mil tareas más en películas de dirigidas o protagonizdas por Eastwood.

Como ocuriosidad resalto que en la peli aparecen una serie de actores de lo más curiosos, desde Jin Carrey en un cortísimo papelito (le matan nada mas comenzar), pasando por Lean Neeson que está muy bien y la gran Patricia Clarkson a quie sin duda la madurez le ha sentado exquisitamente.

sábado, 4 de octubre de 2008

TIRO MORTAL (Dead-Bang) 1989






Vi esta película hace ya alrededor de unos 18 años. El cine donde la vi ya ha cerrado sus puertas. En su momento no me gustó. Esperaba una peli de acción a lo "Arma Letal" y claro no era eso. En aquellos años ni siquiera sabía quien era su director, John Frankenheimer.

El caso es que paso el tiempo. Descubrí las películas de Frankenheimer y que era un excelente director. Uno de esos realizadores de la generación de la televisión como Sidney lumet o Arthur Penn. A caballo entre dos mundos, el de los realizadores clásicos y el Nuevo Hollywood, ha comprometido a todos estos estupendos realizadores a un cierto ostracismo y desconocimiento popular, y eso a pesar de que realizaron algunas películas muy, muy conocidas. El mismo Frankenheimer realizó títulos de gran calado socia como "El Mensajero del Miedo", "Siete Días de mayo" o "El Tren", todas ellas películas que continuan manteniéndose muy bien.

Volviendo a ver "Tiro Mortal" he descubierto una película que es toda una curiosidad entre la producción de la época, pero antes de continuar si quiero dejar claro que curiosidad no implica que estemos ante una obra cumbre o excelente. La película de Frankenheimer es interesante, pero dista mucho de ser una obra perfecta.

Quizá la motivación de la productora estuviera en el film de Costa-Gavras "El Sendero de la Traición", aunque aquella jugara con elementos románticos y dramáticos, mientras que el guión de deriva hacía el terreno puramente policiaco con tintes conspirativos.

Un policia de Los Angeles en horas bajas (su mujer le ha abandonado por otro), interpretado con carisma por Don Johnson, se ve envuelto en una investigación de vários crímenes, entre ellos el de un policía. Las pesquisas le llevan fuera de su jurisdicción y a tener problemas con su capitán y con el FBI. Pero su testarudez le impide dejar el caso. Descubre que su sospechoso está en contacto con una comunidad de ultradrechistas representadas por una especie de pastor religioso. Estos traman una conspiración con grupos neonazis que aspiran a conseguir el poder blanco en norteamérica.

"Tiro Mortal" es un policiaco extraño, un tanto arrítmico, aunque haya alguna persecución y tiroteo. Y la dirección es sobria y contundente. Una mezcla entre el cine policiaco de los 80 como "Fx Efectos Mortales" o "Best Seller" y algunas reminiscencias del cine de los 70.

De la trama resaltaría lo perturbadora que resulta la comunidad neonazi y su cabecilla. Un hombrecillo en apariencia normal, pero que su actitud y sus palabras causan más terror que su presencia física. Tambíen me gusta que siguiendo la tradición de los buenos policiacos el protagonista está al margen de cualquier éxito social. Se limita a hacer su trabajo, incluso de forma un tanto obsesiva, cediendo el éxito de la resolución del caso a otros que en realidad no han hecho otra cosa que entorpecer su trabajo.

Hay que reconocer que el guión es un tanto convencional, pero que en este caso el sobrio pulso de Frankenheimer logra que la pelicula eleve su interés y la presencia de Don Jonhson es acertada. Actor cuya carrera cinematográfica ha sido bastante mediocre, pero de la que resaltaría tanto esta película como aquella que dirigió Dennis Hooper, "Labios Ardientes", un thriller muy menospreciado en el momento de su estreno, pero que está bastante bién.

lunes, 18 de agosto de 2008

ASUNTOS PENDIENTES (36, Quai Des Orfevres) 2004








Una curiosa película policiaca francesa. Mucho más ambiciosa en sus planteamientos que en sus resultados.

El título original de la película hace referencia a la situación física de la Policia Judicial en París. Lugar donde trabajan los protagonistas del film. En su núcleo se cuece de todo: ambiciones por el poder, conflictos entre integrantes de diversos departamentos, corrupción, amistad leal y por supuesto intereses al más alto nivel.

El motor del argumento es una serie de atracos a bancos y furgones blindados perpetrados por una muy profesional y exenta de escrúpulos de ningún tipo, banda de ladrones. Los altos cargos políticos de París, viendo peligrar su popularidad exigen un esfuerzo policial total para detener a la banda. Para ello la policia emplea métodos nada pulcros en sus investigaciones policiales. En este sentido la peli es de una gran ambiguedad moral no dejando claro si su autor Olivier Marchal es partidario de estos métodos o no o solo en ciertas ocasiones. Quiero decir que Don Siegel nos mostraba a Harry el sucio como la única posibilidad de acabar con cierto tipo de criminales y la película no andaba con ningún tipo de indirecta hacia el asunto. Pero aquí no queda tan claro ese posicionamiento.

Asuntos Pendientes tiene dos protagonistas importantes y aquí es donde se presenta uno de los principales problemas:
Léo Vrinks interpretado por Daniel Auteuil es un hombre honesto, nada ambicioso, entregado a su trabajo, duro y resolutivo cuando es necesario. Capaz de llegar a pisar la barrera de la ilegalidad si es necesario. Tiene una buena relación con su mujer y su hija pequeña.
Denis Klein, interpretado por Gérard Depardieu es todo lo contrario: ambicioso, torpe, envidioso, traicionero y desleal y su relación con su mujer es una auténtica mierda.
La relación entre ambos es mala y el conflicto estalla cuando uno de los dos opta al puesto de capitán. Vrinks no quiere el puesto pero su superior simpatiza con él y deséa dárselo. Klein lo quiere y su ambición desmedida le llevará a realizar cualquier acto para conseguirlo.

El problema al que me refería es que el peso de ambos personajes está muy descompensado y Klein hubiera necesitado algo más de profundidad. Basicamente se nos dice que es un tipo corrupto y poco más. Y el final es demasiado moralista. El triunfo del bien sobre el mal. Se deja un regusto estupendo al espectador. Se ajustan las cuentas. Todos para casa, bueno o al cuarto de baño o a prepararte algo si ya estan en ella... Demasiado fácil para una peli con ambiciones de algo más.

La sombra de Heat es alargada. La película de Michael Man se ha convertido en todo un referente en como mostrar atracos y a dos personajes antagónicos que se atraén como polos popuestos. Marchal deja claro esta influencia en parte de la película especialmente en la seca y profesional escena de atraco al furgón blindado. También aparecen reminiscencias de clásicos como El principe de la ciudad en cuanto al tejemaneje interno de los policias.

Marchal, que fue policia, cuenta algunas cosas verídicas en su peli, como la historia del policia Vrinks o el tema de la corrupción. Pero como yo no tenía ni idea de estos acontecimientos la película me interesó y los giros dramáticos que el relato tiene me mantuvieron atento durante todo el tiempo.

Esta bien realizada y los actores trabajan muy bien: André Dussollier. Auteuil o Depardieu, aunque este último un poco en piloto automático. Me gusto mucho más su interpretación en Chanson d´amour donde hacía un trabajo formidale.

domingo, 27 de julio de 2008

EL CASTILLO DE ARENA (Suna no utsuwa) 1974







Dirigida por YOSHITARO NOMURA, El Castillo de Arena es un excelente film policiaco, con un sorprendente giro melodramático en su amplia parte final. El argumento basado en una novela de Seicho Hashimoto, está escrito a tres manos por el propio director, por Shinobu Hashimoto y Yoji Yamada. Este último es otro notable guionista y director ya conocido en España gracias a películas como La Espada Oculta. También en esta colección de cine japones auspiciada por versus podemos ver un fantástico film titulado El Páñuelo Amarillo de la Felicidad, en el que Yoji Yamada también aportó su sensibilidad literaria.

La trama, que se desarrolla por numerosos pueblos y ciudades japonesas, comienza con dos detectives investigando un crimen. Un hombre de unos 60 años fue golpeado en la cabeza con una piedra y después arrollado por un tren. Desconocen la identidad de la victima y lo único que tienen como pista es un nombre que podría coincidir con el de una persona o un lugar. La trama policial ocupa practicamente el total de la película excepto esa parte final donde se nos aclaran los hechos abandonando el tipo de estructura de investigación y recopilación de datos que van llevando a más datos.



Los detectives que se ocupan del caso, representados por un joven y un hombre ya más curtido, se nos presentan unica y exclusivamente dentro del ámbito de la investigación policial. Esto es, no conoceremos nada de su vida privada (familia, mujeres, hijos...), es tal la dedicación de los personajes que ambos serán capeces de continuar con la investigación, uno utilizando sus propias vacaciones y pagando de su bolsillo los gastos para viajar a un pueblo donde piensa que puede obtener información vital para el caso. El otro, habiendo sido retirado del caso, continuando con las pesquisas por su propia cuenta. Está abnegación y total dedicación dice mucho sobre el carácter japones y la importancia de no fallar en la misión encomendada. Algo que resulta muy interesante en la película y que conecta muy bien con lo popular es que esta dedicación que puede llegar a tacharse de obsesión no choca en ningún momento con la humanidad de los personajes que en ningun momento actúan como frias máquinas ejecutoras de la ley. Sino que en todo momento se identifican con las víctimas y sus vérdugos mostrando una profunda empatía hacia todos los personajes relacionados con el caso. Bueno si se permiten una pequeña licencia al demostrar las habilidades del detective más maduro en la escritura de poemas haikus.



Por supuesto a diferencia del film noir americano como El sueño eterno, Harper o Chinatown donde el cinismo y la fatalidad campan por doquier, aquí no hay lugar para ello. La bondad y la maldad entrecruzan sus caminos de forma inexorable y los actos de los hombres tienen explicación, motivaciones. Es posible encontrar un sentido a las cosas, aunque estas se produzcan gracias a retorcidos juegos del destino. A conseguir esta sensación ayuda la estructura no lineal que tiene la película a la hora de presentar los hechos, con numerosas elipsis temporalesque dejan huecos en la historia y que luego se retomaran en otros momentos para completar la trama y de esta forma mantener el suspense más tiempo. Ese suspense se usa más que para conocer la identidad del asesino, que la trama y el uso de los planos y estructura de las secuencias deja bastante claro mucho antes de que se cuente. Sino para contarnos porque ha sucedido todo esto.


Todo el seguimiento y las investigaciones son de lo más creibles. Las numerosas entrevistas que los detctives hacen a los diferentes testigos, el procesado de las pruebas en el laboratorio. Destilan credibilidad y parece que todo ocurre con naturalidad. No todo es perfecto y alguna prueba o relación entre ellas exige al espectador no hacerse demasiadas preguntas, aunque recordemos que esto también se le exige y con mucha más fuerza en El Sueño Eterno o Chinatown y no por ello son consideradas dos obras maestras.

El Castillo de Arena tiene una magnífica dirección, una planificación excelente con un uso de los teles maravilloso que ayuda a aplastar un poco a los personajes en los fondos aumentado la sensación de calor y con ello produciendo un tono algo más agobiante.

Sin duda una película excelente y muy recomendable.